lunes, 13 de abril de 2026

Los CuleBrónes de la TV ...... Esmeralda

Para la escritora Delia Fiallo, su versión original en blanco y negro de Esmeralda, con una puesta en escena sencilla, tenía un encanto especial. Protagonizada por Lupita Ferrer y José Bardina, definieron una época como la mejor pareja de las Telenovelas Venezolanas.


Tomado del Instagram de yosoalbertocimino

miércoles, 8 de abril de 2026

La Música de la Campo Elias (lo mejor de tres décadas (60-70 & 80)



Descarga la mejor Música de tres décadas haciendo click en el Link 

https://app.box.com/shared

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martes, 7 de abril de 2020

Cuando La Victoria se maquilló con Mary Quant

Mary Quant hizo parada en La Victoria - La visita más "Chic": Mary Quant en La Victoria

Esta imagen de años 70"s tomada de una nota de la prensa local, donde se anuciaba la visita a La Victoria del Bus de la famosa marca Mary Quant promocionando sus productos de belleza para Damas. A ver cuantas chicas hicieron la cola para maquillarse.

El autobús captó la atención de los Victorianos por su marcado estilo británico, similar al de los vehículos que solían aparecer en las películas ambientadas en las calles de Londres. La unidad se detuvo frente a un comercio vinculado con la marca, cerca de la esquina de la Unión.

 



domingo, 24 de noviembre de 2019

Cuando llegaba diciembre: las Misas de Aguinaldo en la Navidad Victoriana

Al acercarse el mes de diciembre, en el Liceo José Félix Ribas comenzaba la preparación para las misas de Aguinaldo. Este evento marcaba el inicio de las vacaciones decembrinas y era esperado por todos los estudiantes. Después del día 15, el frío característico de la época obligaba a buscar chaquetas y suéteres en el escaparate para poder amanecer, lo cual se convertía en uno de los principales atractivos de asistir a las misas de aguinaldo.

Las gaitas, aguinaldos y villancicos ya se escuchaban en las principales emisoras de radio, mientras en la televisión se anunciaba el famoso Venemaratón, aquel programa kilométrico transmitido por Venevisión. Se cuenta que incluso un conocido Victoriano donó el cuello en apoyo a tan noble causa. También era común la venta de pinturas y el comercio ofrecía juguetes y artículos navideños, sumando al ambiente festivo que se vivía en la comunidad.






En nuestros hogares los preparativos para la cena Navideña las inpelables Hallacas, Bollos, Pan de Jamón, Pernil, Ensalada de Gallina, Torta Navideña, Dulce de Lechosa todo un ritual nos hacen recordar los famosos manjares Navideños de Doña Berna Misle y Margot Hernández.


La Plaza Campo Elías era el punto de reunión por excelencia donde coincidíamos y esperábamos a los integrantes de la Pata que provenían desde diferentes sitios como la urbanización Bolívar, Las Mercedes, Avenida Victoria, Centro, detrás del estadio, La Hoyada, La Otra Banda entre otros.




Al salir de la Catedral (Iglesia Matriz), se hacían planes para coordinar el mejor sitio donde íbamos a pernoctar hasta el amanecer. Por supuesto, la logística incluía la adquisición de las respectivas botellas de bebidas espirituosas (B.E.S.): canelita, ron, anís y vino pasita, según el gusto de la audiencia, incluyendo a las chicas. Los patines tenían un papel protagónico durante las misas de aguinaldo. La noche anterior había que ponerlos a punto, revisando las rolineras, las tuercas, las correas, los ganchos y, por supuesto, aplicando aceite 3 en 1 en las ruedas. Las marcas preferidas eran Winchester y Unión, entre otras; y nada de ruedas de poliuretano, lineales ni derivados sofisticados: puro hierro pelao. Los ganchos con los que se sujetaban a los zapatos eran toda una tortura, pero qué sabroso sonaban esos bichos... chas chas chasssssss……





De regreso al terminar la misa camino a la Campo Elías por toda la avenida Francisco de Loreto al son de Cohetones, Tumba Ranchos, Triqui – Traquis, Salta Pericos, Silbadores, Luces de Bengalas y Bombeadores pasábamos por la Emisora, Arepera La Torre, Zapatería Rex, Bazar La Madama Rosa, Abastos La Fortuna, Farmacia Nueva, Bodega La Batería, Foto Mikel, Bar La Atarraya, Panadería Alianza, Ferretería Freites, El Mercado Principal y la casa del Seguro Social.



No faltaban los personajes de la época quienes esperaban con ansiedad la fecha para sacar a relucir las pintas y objetos que llamaran la atención aprovechando las circunstancias de levantarse a una de las chicas asistentes, así que cuando llegaban a casa al amanecer lo primero que les preguntaba su Mamá era, mija y como estuvo la misa ??  ya podrán imaginar la respuesta.




Los bochinches o barrancos como se les conoce ahora consistían en reunirnos en los diferentes espacios que nos ofrecía la Campo Elías, entre ellos La Pileta o fuente donde de más de uno disfruto de un chapuzón involuntario, los bancos, los muros perimetrales, la grama debajo de las matas de mangos (hilacha y bocado) guayabita del Perú, Puma Gas y como nos dice el amigo Rafael María Carabaño, hasta el sol de hoy no se explica el fenómeno de la desaparición de las bolsas de pan y la leche en las casas cercanas a la plaza.

lunes, 11 de marzo de 2019

Los vecinos entrañables de la Plaza Campo Elías

Los vecinos inseparables de la Plaza Campo Elías. En esta imagen cortesía del amigo Rafael Ángel Zurbarán Gil (Morocho) aparecen de izquierda a derecha: Carlitos Villalba (+), Manuel Ángel Zurbarán Gil, María José Irago, Rafael Ángel Zurbarán Gil y su hermana Inés Villalba.

Las casas que vemos al fondo de la imagen corresponden a la antigua sede del Seguro Social, Inmer Belis y familia, Juán Haberkorn y familia, Dr. Ignacio Hernández y familia, Peter Molodecki y familia, Dr. Jorge Domínguez y familia, Antonio Villalba y familia, Angel Gil y familia.

La imagen de abajo corresponde a la pileta o fuente que para esa época aun funcionaba. La Plaza sufrió cambios por remodelaciones, desapareciendo la fuente, así como los postes de iluminación originales y buena parte de sus árboles y áreas verdes. Yo me incorporé al grupo de vecinos de la Plaza, cuando aún estaba en construcción la Avenida Francisco de Loreto.






domingo, 8 de julio de 2018

Entre Coterráneos y Afectos: El Cumpleaños de CheChe

CheChe celebró su cumpleaños en un emotivo reencuentro de amigos Victorianos

El cumpleaños del amigo Armando “CheChe” Guevara fue motivo de encuentro, alegría y fraternidad entre coterráneos, en una celebración reseñada en el blog de Campo Elías. Expresamos, una vez más, nuestro agradecimiento al amigo Efraín A. Chirinos por cubrir el evento y por compartir con todos imágenes y videos de esta grata ocasión. ¡Felicitaciones, CheChe! Reciban también un cordial saludo y un abrazo todos los amigos que asistieron a este casi reencuentro victoriano.

La Victoria, 7 de julio de 2018. La celebración tuvo lugar en la casa de la familia Silva-Ottis.




Héctor (Careca) González, Ángel (El Chivo) Naranjo, Leandro Panepinto, El Cumpleañero Armando (CheChe) Guevara, David Lobato y Carlos Alberto Martínez.

 



Hector "Careca" Gonzalez, Angel "Chivo" Naranjo, Leandro Panepinto, Armando Guevara






Carlos Alberto Martínez aparece junto a Yliana Aguirre de Guzmán y su esposo.


jueves, 3 de agosto de 2017

Ricardo “Gordo Barriga” y las historias de El Pararrayos

Ricardo “Gordo Barriga”, entrañable amigo del salón de billares El Pararrayos, permanece en la memoria como parte de aquel lugar tan querido, punto de encuentro obligado para muchos Victorianos aficionados al pool y al billar. Allí transcurrían tardes inolvidables entre partidas reñidas, risas y camaradería. Vuelven hoy a la memoria aquellas travesuras de los curiosos que, sin poder entrar al salón, asomaban el brazo por la reja de una ventana para jalarles el pelo a los jugadores. Y cuando los descubríamos, no tardaba en llegar la respuesta. Sirva este recuerdo como un abrazo afectuoso para mi estimado amigo el Gordo, y también como agradecimiento al amigo Efrain Antonio Chirinos (QEPD) por su valiosa contribución al blog con esta magnífica imagen.



viernes, 16 de junio de 2017

Los Hermanos Silva-Sifontes


Dionisio (Gurrupera) +  Juan Carlos (Tripa) y Jesús Alberto (El Boca) +. Solo falta Rafael Tobías (El Gordo) posando en exclusiva para el Blog. 

sábado, 10 de junio de 2017

Reportaje urbano: Terry Bolas y sus famosos quesos de Tiara

Recordando a los panas victorianos de la pata de Campo Elías: mi amigo Ramón Enrique González Acosta, mejor conocido como el gran "Terry Bolas", ahí ofreciendo sus famosos quesos telita y quesos de mano. Un abrazo, mi pana Terry, y también mi agradecimiento por el “detallazo” de hacerme llegar este reportaje urbano, con entrevista y todo.






sábado, 4 de febrero de 2017

Así arrancó la historia de los Black Stones - (1967 - 1974)

Por Germán Basso

Los primeros ensayos del grupo

Comenzamos a darle a los peroles por allí, a finales de 1966. Fue una etapa de descubrimiento y entusiasmo, con plantas e instrumentos improvisados; recuerdo que una de las plantas era la de un viejo reproductor de “reel” que tenía mi papá.

Inicialmente estaban Jorge, Hérman, Manolo, Germán y Martín Acero.

La primera canción que tratamos de montar fue “Teresa”, de los Yakis, un grupo mexicano. Martín no daba pie con bola, y Franco tomó su lugar. Había asistido a un “ensayo” como curioso y terminó siendo todo un cantante… y de paso, políglota. 

La canción, sin embargo, nunca la tocamos.



Yo tenía una guitarra Guyatone que costó 80 Bs (la rifé al poco tiempo para comprarle una Fender a Kurt Koch por 300Bs). El bajo era un Klira (tipo “violín” como el utilizado por Paul McCartney... solo en el parecido), lo negoció Fredy “Quemarrancho” Briceño (+) a alguien de Maracay. Le costó 100 Bs. A Manolo, su viejo le regaló una Hofner (tremenda guitarra) que fuimos juntos a comprar en Maracay. Costó 1.000 Bs. No recuerdo con qué le metía Jorge a la batería en esos inicios.



A principios de 1967 nuestros viejos hicieron una vaca de 3.000 Bs para prestarnos. Aquí debo hacer un justo reconocimiento al “Quemarrancho”. Si recuerdas, era entonces un tipo simpático, entrador, con mucha más calle que nosotros y con fama de mala conducta. A pesar de ser sordo musical se metió con el grupo en función y que de “manager”. Con algunas reservas, nuestros viejos le dieron cabida y no pasó mucho tiempo para que se los metiera en el bolsillo.

 


El fue quien los convenció para que nos respaldaran económicamente, asumiendo él la responsabilidad de devolverles la plata con lo que ganáramos en los toques (de cada presentación, cobrábamos 300Bs en principio, 50 iban al pago del préstamo). Con esa plata compramos en Yonekura, Caracas (por los lados de la Plaza El Venezolano), dos plantas Teisco de 75Watt, una batería Pearl, tres micrófonos y sus pedestales. Los estrenamos en tu casa de la Libertador.


Para los ensayos rotábamos entre mi casa, la de Manolo y una que otra vez en tu casa de la Campo Elías o en la Valebrón (Pablo Parra se entusiasmó con el grupo y hasta el autobús de la empresa lo llegamos a utilizar como transporte). Otra anécdota: ¿Sabes por qué a mí me dicen los BS “babalú”? Ensayando en casa un sábado llegó mi papá y se le ocurrió lo mismo que a tu papá en el Rivas Dávila. Ante nuestra ignorancia, peló por el micrófono y se empeñó en que le acompañáramos con esa canción de Benny More. Estuvimos como una hora en esa vaina “babalú aye...babalú aye... que dame diecisiete velas.....”... veeeerga.



Si mi memoria no falla, fue el 10 de marzo de 1967 cuando se produjo el debút en casa de los Mogollón (de allí son unas de las fotos que te he mandado). En mayo de ese año hicimos el primer toque “profesional”. Fue un día de la enfermera celebrado en el Club Rivas Dávila. Tu papá fue quien nos consiguió ese contrato (a título de anécdota, el Dr nos decía “... coño, no pueden tocar un bolerito, una de Billo”... de bolas, puros adultos y nosotros le dábamos al rock).


Tocamos en muchos sitios, Venmex, Círculo Militar de Maracay, el Rodeo, en las fiestas del 12 de febrero (cuando se hacían en la Fco de Loreto), un montón de fiestas privadas. Hasta un mano a mano con los Cazadores en la Casa de la Cultura... eso fue tremendo berrinche. Teníamos más fan que ellos (seguro que Hernán Carabaño lo ve de otra manera... siempre tiene ese pique y por eso quiere que regresemos... jajaja).

Creo fue en 1969 cuando grabamos un 45. Fue en los Estudios Larrain. Salieron 1.000 copias creo. Todo lo financió Freddy. (Ojalá pudiera conseguir ese disco para antes de que termines tu trabajo). Llegamos a estar terceros en los Hit Parade nacionales (los publicaban en Meridiano los miércoles) y ello gracias a la amistad del “quemarrancho” con aquél locutor de Radio Caracas Radio, Alfredo José Mena (ya fallecido). Las canciones: “Let’s help the world to change” y “Your song”. La primera fue la que sonó en las radios. Ambas las compusimos Franco y yo, pero Fredy registró la autoría y aparecía: Letra y Música by Aguilar-Briceño (en descargo de Fredy , yo no quería estar en la vaina... miedo escénico tal vez). A partir de ese 45 el grupo cambió el nombre por The New Structure o La Nueva Estructura.

 


Abreviando, Manolo marchó a Usa en el 69 y Leopoldo tomó la segunda guitarra y yo la primera. En 1971 me mudé a Maracay y a mediados de ese año abandoné el barco y Manolo, que había regresado, tomó mi lugar. El grupo tocó creo que hasta 1973 o 74.

PD : gocé una bola escribiendo este resumen.


En la casa de la Avenida Victoria a finales de los años 70 durante un rencuentro con los Black Stones, de izquierda a derecha : Francisco H. (Franco) Aguilar (Q.E.P.D), German J. Basso, José Alfredo (Herman) Muñoz y Próspero (Pelón) Domínguez.  



José Alfredo Muñoz (Herman), German José Basso, Francisco H. Aguilar (Franco) QEPD y Jorge A. Domínguez.




lunes, 7 de noviembre de 2016

Richard Núñez Uribe: El Kengue que desafió al tiempo desde su silla de extensión



Hay seres humanos que no necesitan vivir un siglo para dejar una huella imborrable; les basta con la intensidad de su brillo y la fuerza de su autenticidad. Ese fue el caso de Richard Núñez Uribe, conocido cariñosamente por su hermandad de vida como "El Kengue" o "El Richil". Apenas contaba con 29 años cuando un trágico accidente de tránsito apagó su presencia física, pero cuatro décadas después, su recuerdo sigue tan vivo y vibrante como en aquellos años dorados en el Liceo José Félix Ribas.
Hablar de Richard es evocar una estampa clásica de la juventud de la época. Es verlo en la Plaza Campo Elías o en los terrenos de la Avenida Victoria —cuando abundaban las parcelas y escaseaban las casas—, cómodamente instalado en su inseparable silla de extensión. Allí, entre el monte y el viento, Richard sostenía un libro, devoraba cómics de Archie en inglés o encendía su inseparable radiecito azul para sintonizar las canciones del "hit parade".
Su personalidad era una fascinante mezcla de tranquilidad observadora, tenacidad brillante y un ingenio agudo. Quienes compartieron con él las aulas recuerdan su capacidad casi mágica para recuperar las notas en cuarto año, ejecutando una remontada académica impecable. Tenía, además, una obsesión maravillosa por el lenguaje: le fascinaba traducir los refranes criollos al inglés y repetía con frecuencia una frase que quedó grabada en la memoria colectiva del grupo: “No es el hecho en sí, sino la trascendencia de la frase que involucra el acto”.
El humor y la leyenda también lo acompañaron en sus andanzas. Su hermano de vida, Leopoldo Domínguez, aún sonríe al recordar los paseos a Tasajera, cuando el grupo le pedía a Richard que caminara adelante para espantar a las culebras con el sonido "de su violín". El mismo Richard alimentaba el mito urbano asegurando que, al bañarse en los pozos, los peces pequeños que a todos se les pegaban al cuerpo, a él lo esquivaban por completo.
Pero detrás de las tertulias y las risas latía un joven de metas claras. Su lectura de cómics en inglés no era un simple pasatiempo; era la preparación para el sueño que logró conquistar: viajar a Londres para graduarse como Ingeniero. Cruzó el Atlántico, conoció Europa y, fiel a sus afectos, envió postales a sus amigos. Una de esas postales, resguardada como un tesoro sagrado por Rafael María Carabaño ("Cabeza de piedra"), cumple hoy casi 39 años como el testimonio físico de una amistad inquebrantable.
A su regreso de Londres, ya con el título en mano, visitó a sus grandes panas, como Luis Villegas y Carlos Mario Aguirre, sellando con un abrazo lo que sería una despedida prematura.
Hoy, este espacio en el Blog de la Campo Elías se convierte en un santuario a su memoria. Desde Madrid, su hermana Patricia y su madre —quien hoy sonríe a sus 91 años al recordar a su "Richi"— agradecen estas muestras de amor que demuestran que Richard no se fue del todo. Su silla de extensión sigue allí, en el corazón de la plaza, y su risa sigue resonando en cada tertulia de quienes tuvieron el honor de llamarlo amigo.
¡Un abrazo al cielo, Richil! Tu trascendencia sigue intacta.


Esta crónica homenajea a Richard "El Kengue" Núñez Uribe, destacando su personalidad, sus andanzas juveniles en la plaza Campo Elías y su logro académico de estudiar en Londres. La narración integra el testimonio de José Laurencio Silva, quien recuerda a Richard como un joven enfocado en sus metas y sueños. 



Cartas y postales enviadas desde Londres a Rafael María Carabaño (Cabeza e' Piedra) durante su estancia cursando estudios superiores. 

Londres, Reino Unido.
Hermano Rafael María:
Espero que al recibir esta carta te encuentres excelente, al igual que todo el grupo del Liceo José Félix Ribas y la gente de la Campo Elías.
Te confieso que a veces miro por la ventana de mi habitación y, en lugar de los autobuses rojos de dos pisos y la neblina londinense, me parece ver las parcelas de monte de la Avenida Victoria y escuchar nuestro radiecito azul tocando las canciones del hit parade. ¡Qué buenos tiempos, mi pana! Aquí la vida corre muy rápido y la gente es muy formal, pero yo no pierdo mi esencia alegre. Siempre aplico mi famosa máxima cuando los profesores se ponen difíciles: “No es el hecho en sí, sino la trascendencia de la frase que involucra el acto”.
Logré la meta de llegar aquí a estudiar, tal como lo planifiqué mientras leía mis suplementos en inglés en la plaza. Ha sido un esfuerzo brillante de tenacidad, pero valdrá la pena. Ya me visualizo regresando a Venezuela con el título de ingeniero bajo el brazo para reencontrarme con ustedes, llevarme mi sillita de extensión y sentarme a echarles los cuentos de este viaje.
Cuídame mucho al grupo por allá. Gracias por ser ese amigo incondicional.
Tu hermano de siempre,

Richard.


El Richard durante su época de estudiante en el Reino Unido



Semblanza de Richard: Tenacidad, Pensamiento y Amistad

Hablar de Richard es evocar la imagen de un "alto pana" entrañable, cuya vida quedó grabada con nitidez en el corazón de quienes compartieron con él. Su historia se construye a través de los recuerdos de sus grandes amigos, quienes hoy rinden homenaje a su forma de ser y a su temple inquebrantable.
Bernardo José Basso Pérez nos regala una postal viva de su cotidianidad y lo recuerda siempre en su faceta más auténtica: acompañado por sus inseparables libros, vistiendo su chaqueta característica y acomodado en su fiel silla de extensión, ya fuera estudiando o entregado a una buena tertulia. Para Bernardo, Richard era un ser muy tranquilo, a veces muy pensativo y un observador profundo del mundo que lo rodeaba.
Pero detrás de esa naturaleza calmada y reflexiva residía una fuerza interior formidable. Luis Alberto Gil Wallis, otro de sus grandes panas, lo define como un ejemplo de tenacidad que jamás se borrará de la memoria de sus compañeros. Luis Alberto recuerda con especial admiración cómo Richard recuperó las notas en cuarto año de una manera brillante, demostrando una capacidad de enfoque y una disciplina admirables.
A través de las miradas de Bernardo y Luis Alberto, Richard permanece entre nosotros: el pensador sereno, el estudiante brillante, el amigo fiel y el ejemplo de superación que el tiempo no podrá borrar.















miércoles, 30 de marzo de 2016

Motocross y nostalgia: una huella imborrable en nuestra ciudad

Durante la década de los 70, nuestra ciudad vibró con inolvidables jornadas de motocross que aún laten en la memoria de quienes las vivieron. Primero en los polvorientos circuitos de La Chapa y luego en la población de Guacamaya, se dieron cita competencias nacionales e internacionales que llenaron de emoción, expectativa y admiración a todo un pueblo. Por aquellos escenarios pasaron figuras como Fernando Macías, José Canache, Claudio Ippólito, Valentino Zolli, Tomás Goinger, Billy Gibson, los hermanos Alfredo y Gustavo Herrera, Freddy y Enrique Brandt, Francis Meza, “Chichí” Dorta, Ricardo Boada, El Negro Castro, Rubén Petruchi y muchos otros, quienes con su valentía, destreza y espíritu competitivo dejaron una huella imborrable en una época que hoy se recuerda con orgullo y nostalgia.

 






Pilotos del patio que nos representaban en las competencias nacionales y regionales. De izquierda a derecha : Rafael Miranda, José “Loco” Zabala, Hugo Amaro, Daniel "Conejo" López y Eleazar "Sarampión" Díaz. Imagen cortesía del amigo Tony Ortega.    
                                




La primera competencia internacional que se hizo en Venezuela se organizó con la ayuda de dos estadounidenses, e incluso invitaron a un piloto norteamericano. Durante cinco años corrimos en distintas pistas del país, en carreras válidas para el Campeonato Nacional, como Puerto La Cruz, Puerto Ordaz, Valencia y otros circuitos. También participamos en una carrera nocturna en Caracas, en unos terrenos cerca de Prado del Este, donde hoy en día está un centro comercial muy conocido. Hay muchas más historias que podría contar, pero estas son las que más tengo presentes.

 





El circuito de Guacamaya en el estado Aragua



Panamericano de Motocross, Team Venemotos Yamaha 250 YZ
Circuito de Guacamaya en el estado Aragua



Circuito La Chapa en La Victoria (Cortesia del amigo Guido Faoro)



Circuito La Chapa en La Victoria



Otra imagen del circuito La Chapa en La Victoria 
(Cortesia del amigo Guido Faoro)


Las marcas Japonesas que liderizaban las competencias, Honda, 
Kawasaki, Suzuki y Yamaha. 
Circuito de Guacamaya, Agosto de 1977


El piloto Venezolano Claudio Ippolito durante su participación en el evento Panamericano


Anuncio Publicitario de una de las competencias. 
Imagen cortesía de Manuel (Morocho) Zurbarán




En dos oportunidades el circuito de Guacamaya sirvio de escenario para el Latinoamericano de Motocross, donde participaron pilotos de talla mundialista como Guy Booth, Dalbon, Ivan Bulos, Boetcher, Remo Boeck, Pedro Raymundo, Nivanor Bernardi. 









Del famoso Team Venemotos Yamaha tambien participaron en las competencias que se desarrollaban en ambos circuitos, frente a rivales de otras marcas japonesas y europeas como Suzuki, Kawasaki, Honda, Montesa, Huskvarna, Bultaco, KTM, Maico entre otras.












Portada de la revista Mecanica Nacional, segunda valida Latinoamericano
 de Motocross Circuito de La Guaira, Litoral Junio de 1977.


Partida en el circuito de Guacamaya, Julio de 1978


Piloto de la escuderia Honda categoria 125 cc. Circuito de la Chapa, Abril de 1975



Durante una de las competencias del Latinoamericano de Motocross en el circuito de Guacamaya, Agosto de 1977




Guy Booth representante del Perú en la categoría de 250 CC 
con los colores de la escudería Honda         


Circuito de La Limonera, municipio Baruta Caracas