martes, 9 de junio de 2026

Volver a Caminar por La Victoria de los 60 y 70: Un Viaje al Corazón de Nuestra Memoria








De la Lunchería Arosa al Teatro Fantasía: El mapa de los recuerdos victorianos

Hay ciudades que se guardan en los mapas, pero hay otras —como nuestra amada La Victoria— que se llevan grabadas en la piel, en el paladar y en los oídos. Para quienes recorrimos sus calles durante las décadas de los 60 y 70, la ciudad no era solo un conjunto de esquinas; era un escenario vibrante, un hogar de puertas abiertas donde todos nos conocíamos y cada tarde traía consigo un aroma, un saludo o un punto de encuentro inolvidable.
Cerrar los ojos hoy es emprender un viaje mágico en el tiempo. Es escuchar de fondo la sintonía de La Voz de La Victoria YVLQ mientras la brisa de la tarde nos refresca el rostro. Es recordar las mañanas de corredera buscando útiles en las librerías Estudios o Blanca Nieves, o los sábados de estreno vistiendo una pieza de Mia Boutique de Ada de Haberkorn o un traje impecable salido de la Sastrería de Rodolfo.
La Victoria de aquellos años sabía a la malteada dominical de la Lunchería Arosa o la Heladería de Nino, al refrescante trago de una Güara Kola El Polo, y a las paradas nocturnas e inevitables en la Arepera El Samán después de salir emocionados de una función en el Teatro Fantasía o el Teatro Ribas o al regreso de una rumba. Era la ciudad que crecía al ritmo del esfuerzo de comerciantes entrañables: desde la innovación de la Casa Martioro y el recordado + x -, hasta la calidez de la Panadería El Carmen de Dieguito Barreat degustando un pan sobao y un helado Frappe de níspero o el bullicio diario en el Mercado Principal.
Nuestra juventud se moldeó en las aulas del Liceo José Félix Ribas, del García de Sena, del Ricaurte, de los Padres Carmelitas o de la Inmaculada Concepción, y se divirtió entre las canchas y los torneos del Pin Victoria y los "matinés" dominicales en la discoteca del Restaurant Marios.
Esta lista que compartimos hoy no es solo un inventario de nombres; es el mapa de nuestra propia felicidad. Es un homenaje a los lugares que ya no están, a los que resisten al tiempo, y sobre todo, a la gente que con su trabajo y su sonrisa construyó el alma de nuestra comunidad. Te invitamos a recorrer este inventario de la nostalgia, a buscar tus propios recuerdos entre estas líneas y a compartir con nosotros .
_________________________________________________________________________

📍 El Sabor de los Encuentros: Gastronomía y Vida Nocturna
La vida social victoriana giraba en torno a una buena mesa, un café bien cargado o una velada entre amigos.
  • Lunchería Arosa: Famoso local por sus empanadas, hamburguesas, sandwiches y las empanadas Gallegas de "Doña Benita", ubicado frente a la Plaza Campo Elías ideal para las meriendas a la salida del liceo.
  • Restaurant El Recreativo: El sitio predilecto para celebrar entre amigos, escuchar la hípica criolla y una que otra partida de Dominó en sus "caneyes".
  • Mesón del Mar: El rincón que traía el sabor fresco de la costa directamente y nos deleitaban con su cocina al mejor estilo de las Tascas Espanolas. Atendido por los hermanos Adelino y Ricardo.
  • Supermercados Aragua: El sitio perfecto para hacer las compras, pioneros de las grandes cadenas de Supermercados.
  • Restaurant Victoria (de Caputo): Sabor tradicional de su Pasticho y variedad en Pastas, precios solidarios y atención que hacía sentir a todos como en casa.
  • Restaurant Marios: Más que un lugar para comer, era un sinónimo de encuentro familiar, buena mesa y tertulias que se extendían por horas. En las décadas de los 60 y 70, la cocina internacional y los platos tradicionales de este rincón eran el premio perfecto para un almuerzo de negocios o el clásico reencuentro de fin de semana con los amigos y familias. Su ambiente acogedor y el trato cercano de su encargado Roberto lo convirtieron en un verdadero clásico de la gastronomía victoriana. Fue por muchos anos el lugar de reuniones semanales del Rotary Club.
  • Marisqueria Soco: Ubicada en una zona estratégica y de gran movimiento, la puerta de  la zona Industrial. La Marisquería Soco era el destino indiscutible para quienes buscaban los mejores sabores del mar sin salir de los valles de Aragua. Famosa por sus asopados, cazuelas de mariscos y pescados frescos, era el punto de reunión predilecto después de las jornadas laborales o durante los intensos domingos familiares. Su nombre quedó grabado en la memoria local como un referente de frescura, sazón inigualable de la cocina Española.



  • Pollo Gordo: El clásico olor que inundaba los domingos victorianos con sus Pollos a las Brasa y sus ricas parrillas, acompanadas de su respectivas yuca, hallaquitas y güasacaca.
  • Arepera El Samán y Arepera La Torre: Las paradas obligadas de las noches y madrugadas para cerrar con broche de oro cualquier fiesta.
  • Heladería La Emisora: El rincón dulce preferido para los paseos de domingo por la tarde saborear su variedad de helados.
  • Cervecería Don Carlos, Bar Maracaibo y Bar Funchal: Esquinas de tertulia, música en vivo, rockola, fútbol y una cerveza bien fría tras la jornada laboral.

🛍️ Comercio, Moda y Estilo de la Época
Vestirse bien y equipar el hogar era todo un ritual en una ciudad que crecía a paso firme.
  • Mia Boutique y Almacenes La Creación: Los lugares para buscar el estreno de diciembre y las últimas tendencias de la moda caraqueña.
  • Sastrería Mario y Sastrería de Rodolfo: Alta costura para caballeros. Trajes perfectos hechos a mano para las grandes ocasiones.
  • Bazar La Madama Rosa, Tienda de Yoly y Tienda Aleppo: Variedad infinita de telas, quincallería novedades del comercio multicultural, muebleria y electrodomesticos para el hogar.
  • La Discoteca Tovar: La Discotienda de Tovar no era solo un comercio; era el punto de encuentro obligado en el centro de La Victoria para los amantes de todos los géneros musicales. Allí se acudía con la ilusión de conseguir el último álbum de salsa, Billo's, Los Melódicos, el estreno de rock en español o las baladas del momento. Los encargos de formatos especiales y la recomendación experta de quienes atendían convertían cada visita en una experiencia comunitaria que hoy en día se extraña profundamente.
  • Discotienda Dimensión: En el epicentro de esa movida cultural se encontraba la Discotienda Dimensión, un espacio que cobró vida y alma gracias a la visión y atención de sus fundadores: los Hermanos Yunes. Mencionar a los Hermanos Yunes es evocar la época dorada del formato físico en el municipio José Félix Ribas. Ellos convirtieron su negocio en mucho más que una tienda de discos; lo transformaron en el cuartel general del melómano victoriano.
  • Mueblería La Liberal (Cunene): La referencia absoluta para amoblar el hogar con los modernos planes de financiamiento de la época.
  • Casa Japonesa (Morosan): Jugueteria en general y Bazar, papelería fina y detalles novedosos del lejano oriente.
  • Comercial El Ahorro: El aliado de la economía familiar para la ropa del diario y los uniformes escolares.


📚 Educación, Cultura y Grandes Centros Sociales
El conocimiento y el sano entretenimiento formaron el carácter de la juventud de aquellos años.
  • Liceos José Félix Ribas y Ramón García de Sena: Grandes almas máter donde se forjaron los profesionales y ciudadanos del municipio.
  • Escuela Artesanal: El pilar de la formación técnica y de oficios prácticos para los jóvenes trabajadores.
  • Librerías y Papelería Losa, Estudios, SOCO y Blanca Nieves: Los faros culturales donde se buscaban desde los textos y artículos escolares hasta las revistas de moda y discos de música.
  • Teatro Fantasía, Ribas y Cine Victoria.: El gran palacio del cine. Filas interminables para las funciones dobles y los matinés de domingo.
  • Club El Rodeo y Club Deportivo Casa y Pesca: Centros de esparcimiento familiar, piscinas, parrilladas, bolas criollas y torneos deportivos de fin de semana.
  • Salón de Festejos La Ven-Mex: Testigo de los mejores matrimonios, bautizos y quinceaños al ritmo de las orquestas y minitécas del momento.
  • Manga de Coleo La Estación: El epicentro del folklore llanero, la música y las mejores faenas de toros coleados en la región.


🛠️ Oficios, Servicios en la Vida del Victoriano.
El día a día en La Victoria funcionaba gracias a la confianza en los negocios de toda la vida y sus servidores públicos.
  • + x - (Más por Menos): La gran novedad del autoservicio en cosméticos y artículos de aseo personal, el antecesor directo de nuestro concepto actual de Farmatodo.
  • Botica Nueva, Mi Farmacia, Los Cospes y Coromoto: Farmacias de confianza donde el boticario conocía a los vecinos por su nombre y preparaba fórmulas magistrales.
  • Barberías Rocco y Donatto: Ritual masculino de afeitado a navaja, cortes clásicos y la tertulia deportiva del pueblo.
  • Casa Martioro: PIonera de la Ferreteria en general, proveedor de pinturas y materiales de construcción, electro domesticos de marcas reconocidas. Su lema era " Si no lo consigue en Martioro, a viajar" fundado y atendido por sus dueños Martínez y Oropeza. 
  • Floristería Angie: Encargada de ponerle aroma a las novias y los quinceañeras de La Ven-Mex y arreglos de respeto para los momentos difíciles.
  • Agencia de Loterías el 13 Rojo: La esquina de la fe y la suerte, donde se sellaba el 5 y 6 los fines de semana.
  • TV Máximo Petit: El taller de confianza para la reparación de equipos electrónicos y compra de aquellos primeros e innovadores televisores a color.
  • Bodega La Batería: El corazón del barrio. La típica bodega de esquina con mostrador de madera donde se conversaba y se "fiaba". Proveedor de carburo para preparar los trabucos navideños, perdigones y pólvora para la caza entre otros.
  • Lavandería Ribas y Tintorería Lav O Mat: Cuidado impecable para los trajes y vestidos antes de los grandes bailes del Casino Militar.
  • Garage Luengo, Garage Campo Elías y Taller de Bicicletas Rocha: Los médicos de los grandes motores americanos de la época y de las bicicletas de obreros y estudiantes.
  • La ARC (Terminal de Buses): El hervidero constante de pasajeros que conectaba a La Victoria con el resto del país.
  • Mercado Principal: El centro de abastecimiento diario, lleno de frescura, colores y el saludo amable de los marchantes.
🏛️ Monumentos y Salud Pública
  • El Reformatorio (Palacio Campo Elías): Símbolo imponente del poder civil y la historia viva de la ciudad.
  • Casona de SOCO: Patrimonio arquitectónico testigo del pasado agrícola de la región sede de la hacienda del mismo nombre.
  • Hotel El Recreo, Victoria y Pensión Orense: El hogar de los visitantes ilustres, y empresarios que llegaban a la pujante zona industrial.
  • Seguro Social: El pilar de la salud pública y la atención médica para las familias trabajadoras.