Ricardo “Gordo Barriga”, entrañable amigo del
salón de billares El Pararrayos, permanece en la memoria como parte de aquel
lugar tan querido, punto de encuentro obligado para muchos Victorianos
aficionados al pool y al billar. Allí transcurrían tardes inolvidables entre
partidas reñidas, risas y camaradería. Vuelven hoy a la memoria aquellas
travesuras de los curiosos que, sin poder entrar al salón, asomaban el brazo
por la reja de una ventana para jalarles el pelo a los jugadores. Y cuando los
descubríamos, no tardaba en llegar la respuesta. Sirva este recuerdo como un
abrazo afectuoso para mi estimado amigo el Gordo, y también como agradecimiento
al amigo Efrain Antonio Chirinos (QEPD) por su valiosa contribución al blog con
esta magnífica imagen.
jueves, 3 de agosto de 2017
Ricardo “Gordo Barriga” y las historias de El Pararrayos
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También recuerdo que "La Abuela" hacía ahí las empanadas de caraotas mas sabrosas... Costaban 0,50.
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