Ricardo “Gordo Barriga”, entrañable amigo del
salón de billares El Pararrayos, permanece en la memoria como parte de aquel
lugar tan querido, punto de encuentro obligado para muchos Victorianos
aficionados al pool y al billar. Allí transcurrían tardes inolvidables entre
partidas reñidas, risas y camaradería. Vuelven hoy a la memoria aquellas
travesuras de los curiosos que, sin poder entrar al salón, asomaban el brazo
por la reja de una ventana para jalarles el pelo a los jugadores. Y cuando los
descubríamos, no tardaba en llegar la respuesta. Sirva este recuerdo como un
abrazo afectuoso para mi estimado amigo el Gordo, y también como agradecimiento
al amigo Efrain Antonio Chirinos (QEPD) por su valiosa contribución al blog con
esta magnífica imagen.
jueves, 3 de agosto de 2017
Ricardo “Gordo Barriga” y las historias de El Pararrayos
viernes, 16 de junio de 2017
Retrato de una Dinastía Victoriana: Los Hermanos Silva-Sifontes ✨📸
sábado, 10 de junio de 2017
Reportaje urbano: Terry Bolas y sus famosos quesos de Tiara
Recordando a los panas victorianos de la pata
de Campo Elías: mi amigo Ramón Enrique González Acosta, mejor conocido como el
gran "Terry Bolas", ahí ofreciendo sus famosos quesos telita y quesos
de mano. Un abrazo, mi pana Terry, y también mi agradecimiento por el “detallazo”
de hacerme llegar este reportaje urbano, con entrevista y todo.
sábado, 4 de febrero de 2017
Así arrancó la historia de los Black Stones - (1967 - 1974)
Comenzamos a darle a los peroles por allí, a
finales de 1966. Fue una etapa de descubrimiento y entusiasmo, con plantas e
instrumentos improvisados; recuerdo que una de las plantas era la de un viejo
reproductor de “reel” que tenía mi papá.
Inicialmente estaban Jorge, Hérman, Manolo,
Germán y Martín Acero.
La primera canción que tratamos de montar fue
“Teresa”, de los Yakis, un grupo mexicano. Martín no daba pie con bola, y
Franco tomó su lugar. Había asistido a un “ensayo” como curioso y terminó
siendo todo un cantante… y de paso, políglota.
La canción, sin embargo, nunca la tocamos.
Yo tenía una guitarra Guyatone que costó 80 Bs
(la rifé al poco tiempo para comprarle una Fender a Kurt Koch por 300Bs). El
bajo era un Klira (tipo “violín” como el utilizado por Paul McCartney... solo
en el parecido), lo negoció Fredy “Quemarrancho” Briceño (+) a alguien de Maracay.
Le costó 100 Bs. A Manolo, su viejo le regaló una Hofner (tremenda guitarra) que
fuimos juntos a comprar en Maracay. Costó 1.000 Bs. No recuerdo con qué le
metía Jorge a la batería en esos inicios.
A principios de 1967 nuestros viejos hicieron
una vaca de 3.000 Bs para prestarnos. Aquí debo hacer un justo reconocimiento al
“Quemarrancho”. Si recuerdas, era entonces un tipo simpático, entrador, con
mucha más calle que nosotros y con fama de mala conducta. A pesar de ser sordo
musical se metió con el grupo en función y que de “manager”. Con algunas
reservas, nuestros viejos le dieron cabida y no pasó mucho tiempo para que se
los metiera en el bolsillo.
El fue quien los convenció para que nos
respaldaran económicamente, asumiendo él la responsabilidad de devolverles la
plata con lo que ganáramos en los toques (de cada presentación, cobrábamos
300Bs en principio, 50 iban al pago del préstamo). Con esa plata compramos en
Yonekura, Caracas (por los lados de la Plaza El Venezolano), dos plantas Teisco
de 75Watt, una batería Pearl, tres micrófonos y sus pedestales. Los
estrenamos en tu casa de la Libertador.
Para los ensayos rotábamos entre mi casa, la de
Manolo y una que otra vez en tu casa de la Campo Elías o en la Valebrón (Pablo
Parra se entusiasmó con el grupo y hasta el autobús de la empresa lo llegamos a
utilizar como transporte). Otra anécdota: ¿Sabes por qué a mí me dicen los BS
“babalú”? Ensayando en casa un sábado llegó mi papá y se le ocurrió lo mismo
que a tu papá en el Rivas Dávila. Ante nuestra ignorancia, peló por el
micrófono y se empeñó en que le acompañáramos con esa canción de Benny More. Estuvimos
como una hora en esa vaina “babalú aye...babalú aye... que dame diecisiete
velas.....”... veeeerga.
Si mi memoria no falla, fue el 10 de marzo de
1967 cuando se produjo el debút en casa de los Mogollón (de allí son unas de
las fotos que te he mandado). En mayo de ese año hicimos el primer toque
“profesional”. Fue un día de la enfermera celebrado en el Club Rivas Dávila. Tu
papá fue quien nos consiguió ese contrato (a título de anécdota, el Dr nos
decía “... coño, no pueden tocar un bolerito, una de Billo”... de bolas, puros
adultos y nosotros le dábamos al rock).
Tocamos en muchos sitios, Venmex, Círculo
Militar de Maracay, el Rodeo, en las fiestas del 12 de febrero (cuando se
hacían en la Fco de Loreto), un montón de fiestas privadas. Hasta un mano a
mano con los Cazadores en la Casa de la Cultura... eso fue tremendo berrinche.
Teníamos más fan que ellos (seguro que Hernán Carabaño lo ve de otra manera...
siempre tiene ese pique y por eso quiere que regresemos... jajaja).
Creo fue en 1969 cuando grabamos un 45. Fue en los Estudios Larrain. Salieron 1.000 copias creo. Todo lo financió Freddy. (Ojalá pudiera conseguir ese disco para antes de que termines tu trabajo). Llegamos a estar terceros en los Hit Parade nacionales (los publicaban en Meridiano los miércoles) y ello gracias a la amistad del “quemarrancho” con aquél locutor de Radio Caracas Radio, Alfredo José Mena (ya fallecido). Las canciones: “Let’s help the world to change” y “Your song”. La primera fue la que sonó en las radios. Ambas las compusimos Franco y yo, pero Fredy registró la autoría y aparecía: Letra y Música by Aguilar-Briceño (en descargo de Fredy , yo no quería estar en la vaina... miedo escénico tal vez). A partir de ese 45 el grupo cambió el nombre por The New Structure o La Nueva Estructura.
Abreviando, Manolo marchó a Usa en el 69 y
Leopoldo tomó la segunda guitarra y yo la primera. En 1971 me mudé a Maracay y
a mediados de ese año abandoné el barco y Manolo, que había regresado, tomó mi
lugar. El grupo tocó creo que hasta 1973 o 74.
En la casa de la Avenida Victoria a finales de
los años 70 durante un rencuentro con los Black Stones, de izquierda a derecha
: Francisco H. (Franco) Aguilar (Q.E.P.D), German J. Basso, José Alfredo (Herman)
Muñoz y Próspero (Pelón) Domínguez.
lunes, 7 de noviembre de 2016
Richard Núñez Uribe: El Kengue que desafió al tiempo desde su silla de extensión
Richard.
Semblanza de Richard: Tenacidad, Pensamiento y Amistad
lunes, 30 de mayo de 2016
miércoles, 30 de marzo de 2016
Motocross y nostalgia: una huella imborrable en nuestra ciudad
Pilotos del patio que nos representaban en las competencias nacionales y regionales. De izquierda a derecha : Rafael Miranda, José “Loco” Zabala, Hugo Amaro, Daniel "Conejo" López y Eleazar "Sarampión" Díaz. Imagen cortesía del amigo Tony Ortega.
La primera competencia internacional que se
hizo en Venezuela se organizó con la ayuda de dos estadounidenses, e incluso
invitaron a un piloto norteamericano. Durante cinco años corrimos en distintas
pistas del país, en carreras válidas para el Campeonato Nacional, como Puerto
La Cruz, Puerto Ordaz, Valencia y otros circuitos. También participamos en una
carrera nocturna en Caracas, en unos terrenos cerca de Prado del Este, donde
hoy en día está un centro comercial muy conocido. Hay muchas más historias que
podría contar, pero estas son las que más tengo presentes.
Panamericano de Motocross, Team Venemotos Yamaha 250 YZ
Circuito de Guacamaya en el estado Aragua
Circuito La Chapa en La Victoria (Cortesia del amigo Guido Faoro)
Circuito La Chapa en La Victoria
Del famoso Team Venemotos Yamaha tambien participaron en las competencias que se desarrollaban en ambos circuitos, frente a rivales de otras marcas japonesas y europeas como Suzuki, Kawasaki, Honda, Montesa, Huskvarna, Bultaco, KTM, Maico entre otras.
domingo, 27 de marzo de 2016
Avenida Victoria: entre elegancia, cambio y nostalgia
Imagen de la Avenida Victoria, fechada a
finales de la década de 1950 y tomada en dirección este de la ciudad, donde aún
podían contemplarse las elegantes residencias o quintas que daban a la zona un
aire distinguido y apacible. Con el paso de los años, aquellas casas fueron
desapareciendo poco a poco, cediendo su lugar a locales comerciales y edificios
que transformaron para siempre el carácter residencial del sector. El Centro
Capriles, con su Cine Victoria, Supermercado La Estrella, Galerías Levy, entre otros
locales comerciales y edificios residenciales, marcó la llegada de un nuevo
concepto urbano que acompañó el crecimiento de la ciudad, junto con desarrollos
como Nueva Victoria, Morichal y Guaracarima. Sin embargo, permanecen vivos en
la memoria los entrañables momentos compartidos en los hogares de tantas
familias que fueron nuestros vecinos y amigos, y que llenaron de afecto y
cercanía los años de nuestra infancia y juventud.






































